20 de marzo de 2026 · Martín Souto

Galicia no es un filtro de marca

Desde la mesa de Mañón, una advertencia a las campañas que usan la costa como decorado sin pasar por el tono ni por el comercio local.

Línea de costa y montaña con luz baja

Vivimos en Mañón y vemos llegar equipos de rodaje que buscan un acantilado, dos horas de luz y un plano de cesta. Luego el claim habla de «origen» y el producto se envasa a cuatrocientos kilómetros. El paisaje aguanta; el comentario local, no siempre.

No pedimos que toda marca de consumo se fabrique aquí. Pedimos que, si se usa Galicia como escenario, alguien del equipo haya hablado con un detallista de la zona o con una feria pequeña, no solo con un localizador. El plano de cesta vacía junto a un puerto de lonja, con un packing que no se vende en esa lonja, se lee como disfraz.

Hay campañas que lo hacen bien: enseñan el uso, no el origen inventado. Un detergente no necesita un faro. Un caldo, si habla de receta, puede hablar de olla y de tiempo, sin apropiarse de una ría.

En los briefings de temporada marcamos estas piezas como «decorado». No es un insulto; es una categoría. El decorado funciona un fin de semana y se olvida. La conversación de origen, si es falsa, dura más y peor.

Quien nos encarga seguimiento desde Madrid suele agradecer que el cuaderno incluya una nota de campo gallega. No porque seamos más auténticos. Porque estamos cerca del lineal que el vídeo trata como fondo.

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